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En cuatro meses más
estaría concluido el aliviador del arroyo Soto que se construye en
el vecino distrito de Ituzaingó. Su inminente conexión, en el estado
en que se encuentra el Soto en nuestro distrito, será una verdadera
catástrofe para los vecinos de Hurlingham que viven en sus márgenes.
Si no se realizan urgentes obras hídricas habrá inundaciones
masivas. Al aporte del aliviador se sumaría además el
de un colector de enormes dimensiones que construye ACESA
-concesionaria de Autopista del Oeste- a la vera del acceso, en la
zona de la cabina principal de peaje (ver
foto a la derecha). Esto duplicaría virtualmente el caudal del
arroyo, que en su estado actual ya sufre desbordes en los días de
lluvia intensa, anegando distintos barrios de nuestro
distrito.
El
aliviador
El aliviador a punto de ser
terminado corre por debajo de la calle Barcala del vecino distrito,
paralelo al tramo entubado del Soto, y fue concebido para solucionar
en una primera etapa el problema de las inundaciones en los barrios
de Villa Ariza y el Pilar. Más adelante desagotará también parte de
las aguas que hoy producen anegaciones en el centro de Ituzaingó.
Las obras se iniciaron en el 2003 y quedaron paralizadas
a la altura del Acceso Oeste porque Aguas Argentinas se negó a
construir un sifón que permitiera pasar el aliviador por debajo de
un entubado que le pertenecía, que se atravesaba en su camino.
Casi paralelamente con el inicio de los trabajos del
aliviador, el concejal de Hurlingham Lisandro Pereiro elevó
un pedido de informes al ejecutivo municipal en el que alertaba
sobre las posibles consecuencias de las obras que se comenzaban a
ejecutar en el vecino distrito y preguntaba si se habían tomado las
debidas previsiones en nuestro distrito. El pedido de informes, como
ya es costumbre, jamás fue contestado, y nada se hizo a lo largo de
cuatro años para prevenir lo que ahora se manifiesta como una
catástrofe inminente (ver "La
gente es lo de menos").
La construcción del aliviador
se reactivó el pasado mes de abril, luego de que Aysa -la empresa
estatal que reemplazó a Aguas Argentinas-firmara el contrato para la
realización de las obras que demoraban su finalización.
120
días
El jueves 19 de abril, en
la escuela Nº 4 “Héroes de Malvinas”, de Ituzaingó, tuvo lugar una
reunión convocada por los vecinos del barrio El Pilar, para pedir
precisiones a las autoridades sobre la postergada obra. En la misma
estuvieron presentes el intendente del vecino distrito, Alberto
Descalzo, su secretario de Obras Públicas, Osvaldo
Marasco, y el director ejecutivo de la Dirección Provincial de
Obras Hidráulicas de la Provincia, ingeniero Diego Castiglioni. Los
funcionarios confirmaron la firma del contrato por parte de Aysa y
prometieron que en 120 días los trabajos estarían terminados.
En la reunión estuvieron presentes vecinos del barrio San
Alberto de Hurlingham e integrantes de las organizaciones
ambientalistas de Ituzaingó Coepsa y Barrio Parque Sumampa, que
alertaron sobre las consecuencias que acarrearía la conexión de la
obra sin realizar las obras necesarias aguas abajo. Para
mitigar ese impacto Hidráulica había pensado en generar una laguna
en tierras del INTA, pero el proyecto recibió un fuerte rechazo por
parte de los ambientalistas por las consecuencias que podría
acarrear para el medio ambiente y la salud humana, debido al grado
de contaminación de las aguas del Soto.
Acceso Oeste
Paralelamente a la
reanudación de las obras del aliviador, continúa el avance de otro
colector de similares dimensiones a la vera del Acceso Oeste,
construido por la concesionaria Autopista del Oeste.
Autopista del Oeste, controlada por
Autopistas Concesionaria Española S.A. (ACESA) -propiedad a
su vez de Abertis Infraestructuras -una corporación de
capitales ibéricos con negocios en autopistas, estacionamientos,
infraestructura de telecomunicaciones y aeropuertos- decidió
aumentar el número de cabinas del peaje principal extendiéndose
hacia una zona inundable cu yas aguas serán evacuadas a través de este ducto, que se
conectará con el aliviador para trasvasar al Soto efluentes que
antes desagotaban en la cuenca del arroyo Quintana.
El
hecho fue denunciado en la reunión del 19 de abril ante el ingeniero
Castiglioni, quien admitió que la obra realizada por Autopista del
Oeste no está autorizada, lo que equivale a decir que es
clandestina, pese a lo cual nada se ha hecho hasta el momento para
detener su avance.
La
situación en Hurlingham
El arroyo Soto ingresa a Hurlingham a la altura del barrio El Ñandú, con un caudal
actual aproximado de 60 metros cúbicos por segundo, que ya es
excesivo para el estado en que se encuentra su cauce de allí hasta
la desembocadura, con obstrucciones y estrechamientos provocados por
la escasa capacidad de las alcantarillas bajo los puentes, y por la
edificación que en algunas zonas avanza hasta sus orillas. Esto
provoca desbordes en distintos puntos de su recorrido, que atraviesa
los barrios de Los Patitos, San Alberto,
Latinoamérica, El Destino, 1º de Mayo, El
Jagüel, San Damián y General Belgrano, todos ellos
urbanizados y altamente poblados. En algunas zonas el
agua llega a cubrir por completo los puentes que conectan ambas
márgenes (como se puede apreciar en la foto que encabeza esta nota)
cortando el paso vehicular y el servicio de transporte, y barrios
enteros quedan aislados, como ocurrió en la zona de San Alberto y
Los Patitos, en más de una ocasión, durante las intensas
precipitaciones del mes de marzo pasado. La construcción
del aliviador y los trabajos realizados sobre el cauce del arroyo en
el partido de Ituzaingó, que incluyeron el dragado y el ensanche de
su cauce en el tramo que corre a cielo abierto entre la Avenida Udaondo y Las Cabañas, agravan de
manera suma el problema, ante la ausencia de obras en el distrito de
Hurlingham, entre ellas la imprescindible ampliación de los puentes.
Mientras que para los trabajos de Ituzaingó se invirtieron 15
millones de pesos, para Hurlingham fueron previstos apenas 300 mil
para tareas de limpieza en el cauce.
Canal aliviador en el INTA
En los primeros días de
mayo, los ambientalistas de Coepsa se reunieron en la dirección de
Hidráulica de la Provincia con el ingeniero Castiglioni, quien los
interiorizó de un nuevo proyecto que había sido concebido en
reemplazo de la laguna, para mitigar los efectos de las obras
realizadas aguas arriba en Ituzaingó. Se trata de la
construcción de un canal aliviador dentro del INTA, destinado a
desviar parte del caudal del Soto, que desembocaría directamente en
el Reconquista. Los trabajos implicarían
mayormente movimiento de tierra y la construcción de un solo puente
a la altura de la calle De la Tradición.
Los funcionarios
firmaron además un acta conjuntamente con Coepsa, en la que
reconocen que es prioritario realizar el saneamiento hidráulico del
Soto desde su salida a cielo abierto en la avenida Udaondo hasta la
desembocadura en el Reconquista, previo a la ejecución de nuevas
obras en la cuenca alta. También se comprometieron a que el
saneamiento (en realidad dragado y ensanche) del curso en la zona de
Hurlingham, incluirá el tratamiento de los barros que se extraigan
del lecho y el estudio de los distintos puentes sobre la traza del
arroyo. No dice nada en cambio sobre las obras que ya
están en curso y a punto de finalizarse como la del aliviador de
Ituzaingó, y el propio ingeniero Castiglioni sostuvo que eso “no se
puede parar” porque ya hay contratos de por medio.
Reacción legislativa
La problemática del arroyo
Soto tuvo distintas repercusiones en los concejos deliberantes de
ambos distritos. En Ituzaingó, el presidente del bloque
del Frente para la Victoria, Alfredo Almeida pidió informes
por la obra clandestina realizada por la autopista del Oeste y la
edil del Ari, Ana Galmes, solicitó directamente la clausura y el secuestro de la
maquinaria que se está utilizando en dicha obra.
En el
orden local las ediles de Integración Vecinal María del Carmen
Cociña García y Adriana Bruno, tras las inundaciones de
marzo, exigieron al Ejecutivo la urgente limpieza y desmalezamiento
del arroyo, que informe cuáles son las obras de infraestructura
necesarias para solucionar el problema de sus crecidas y si se están
llevando a cabo tratativas en cualquier nivel para su concreción.
Al pedido de Cociña y Bruno los vecinalistas sumaron más
tarde un nuevo proyecto de declaración, de autoría de Marcelo
Suárez Nelson para que el ejecutivo municipal solicite informes
a la comuna de Ituzaingó sobre las obras realizadas y a realizarse
en el arroyo Soto, y a los organismos que correspondan de la
Provincia de Buenos Aires por el entubamiento de Autopista del
Oeste. Le pide también que explicite cuáles son las obras previstas
en nuestro distrito a fin de neutralizar la posibilidad de
inundaciones. Tras realizar un minucioso relevamiento del
arroyo en toda su extensión, tomando fotos y midiendo los puentes,
alcantarillas y ancho del cauce, tanto en Ituzaingó como Hurlingham,
el bloque del Frente Peronista para la Victoria elaboró un proyecto
de decreto que intentó fuera tratado sobre tablas en la sesión del
viernes 11 de mayo. En el mismo, que llevaba las firma de los
concejales Barrionuevo, Minichillo y Palacios,
conminaba al intendente a dirigirse a las autoridades de Hidráulica
de la Provincia para que se realice el dragado, limpieza y ensanche
del arroyo Soto y de sus puentes. Le pedía también, entre otras
cosas, la elaboración de un informe técnico detallado de la situación. Pero el
bloque oficialista negó el tratamiento sobre tablas del
expediente.
Tras cuatro años de siesta, el intendente de
Hurlingham, temeroso de que lo arrastre la crecida en época
electoral, comenzó a preocuparse por el problema y a realizar
urgentes reuniones con su par de Ituzaingó y con el ministro de
infraestructura provincial Eduardo Sícaro. Mientras tanto y para
ganar tiempo, el bloque de concejales del oficialismo se encargó de
bloquear sistemáticamente en el Concejo cualquier proyecto
presentado por la oposición,impidiendo como decíamos que el del FPV
fuera tratado, al negarse a considerarlo sobre tablas. Finalmente,
en la última sesión de mayo el acuñismo accedió a votar un pedido de
resolución pidiendo informes por el estado de situación en
Hurlingham y adjuntando el expediente iniciado por el vecinalismo,
pero no el del FPV. Cosas de las internas.
Urgencia
Si bien el proyecto del
canal aliviador en el INTA está en carpeta y se le ha otorgado
prioridad, se encuentra demorado y algunas fuentes consultadas
dejaron trascender la posibilidad de que no fuera llevado a cabo
hasta después de las elecciones presidenciales. Por otra parte los
vecinos de los barrios afectados temen precisamente que, por
tratarse de un año electoral, los tiempos políticos influyan para
que se apresure la inauguración de la obra de Ituzaingó con el
consiguiente desastre aguas abajo. Por este motivo la
Federación de Sociedades de Fomento de Hurlingham cursó una
carta documento (hacer click sobre la imágen a la derecha para
agrandar) al intendente Descalzo intimándolo a suspender las
obras, y otra al ingeniero Castiglione pidiendo que se tomen medidas
urgentes y se comience a trabajar en proyectos de solución integral
de los problemas de la cuenca. Los fomentistas hacen además personal
y solidariamente responsables a ambos funcionarios por los daños y
perjuicios que la puesta en marcha de la obra pudiera generar a los
vecinos.
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